Skip to main content

La obediencia es esencial en la relación con tu perro, pero a veces, los perros pueden dejar de obedecer sin que tú sepas el motivo que hay detrás. En este artículo te explicaremos las causas de los cambios de obediencia, cómo actuar ante estas situaciones y cómo conseguir que te obedezca de nuevo.

Causas del cambio en la obediencia

1. Falta de reforzamiento continuo

El reforzamiento continuo es esencial para mantener la obediencia en tu perro adolescente. Cuando un perro no recibe recompensas o elogios consistentes por obedecer comandos, es natural que su motivación para seguir las órdenes disminuya con el tiempo.

2. Aburrimiento o falta de estimulación mental

Los perros inteligentes y enérgicos necesitan estimulación mental para mantenerse comprometidos y obedientes. Cuando un perro se aburre, es menos probable que preste atención y siga tus comandos. Introduce nuevos juegos, rompecabezas y desafíos para mantener su mente activa y comprometida. La estimulación mental también puede ayudar a prevenir la aparición de comportamientos no deseados.

3. Cambios en el entorno o rutina

Los cambios en el entorno o la rutina de tu perro adolescente pueden afectar su obediencia. Los perros son criaturas de hábitos y se sienten cómodos cuando saben qué esperar. Los cambios inesperados pueden generar estrés y distracción, lo que dificulta que sigan las órdenes. Asegúrate de introducir cambios gradualmente.

4. Falta de repetición y práctica

Los comandos deben ser reforzados de manera regular y consistente. Cuando dejas de practicar con tu perro, su capacidad para obedecer puede disminuir.

5. Cambios en la jerarquía de la manada

Los perros son sensibles a la jerarquía de la manada. Si no estableces claramente tu posición como líder, tu perro puede intentar asumir un papel dominante. Esto puede llevar a la desobediencia y la falta de respeto por las órdenes. Es importante establecer límites y reglas claras para que tu perro entienda su lugar en la jerarquía familiar.

6. Problemas de salud

Los problemas de salud pueden afectar la obediencia de tu perro. Si notas un cambio repentino en su comportamiento, como la negativa a seguir órdenes, consulta a un veterinario para descartar problemas médicos. El dolor o malestar físico puede hacer que un perro se comporte de manera inusual, y abordar estos problemas de salud es crucial para restaurar su obediencia.

Cómo abordar la falta de obediencia

1. Reforzamiento positivo

El reforzamiento positivo es una herramienta poderosa para fomentar la obediencia en tu perro. Utiliza recompensas como golosinas, caricias y elogios cuando obedezca tus comandos. Esto refuerza el comportamiento deseado y motiva a tu perro a seguir obedeciendo.

2. Practica regularmente

Dedica tiempo todos los días para practicar comandos con tu perro. La práctica constante refuerza sus habilidades y fortalece la relación entre ambos. Asegúrate de variar los lugares y las distracciones para que tu perro se acostumbre a obedecer en diferentes situaciones.

3. Introduce estimulación mental

Los juguetes interactivos y actividades que estimulan la mente de tu perro pueden ayudar a reducir el aburrimiento y mejorar la obediencia. Considera utilizar juguetes de rompecabezas, juegos de búsqueda o actividades de olfateo para mantener su mente activa y comprometida.

4. Establece una rutina consistente

Mantener una rutina constante para tu perro puede hacer que se sienta más seguro y, por lo tanto, más propenso a obedecer. Establece horarios fijos para alimentación, paseos y entrenamiento. Esto le proporciona una estructura que facilita la obediencia.

5. Consulta a un Profesional

Si los problemas de obediencia persisten o empeoran, considera la posibilidad de consultar a un entrenador de perros profesional. Estos expertos pueden ofrecer orientación específica y técnicas de entrenamiento avanzado para abordar problemas de obediencia más complejos.

Restaurando la obediencia de tu perro

Si tu perro adolescente ha dejado de obedecer órdenes, es fundamental identificar la causa subyacente y abordarla con paciencia y consistencia. Mediante el uso del reforzamiento positivo, la práctica regular y la estimulación mental, puedes restaurar la obediencia de tu perro y fortalecer tu vínculo. Recuerda que la obediencia es un proceso continuo que requiere atención constante y cariño, pero con el enfoque adecuado, tu perro seguirá siendo un compañero obediente y leal.