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¿Sabes cómo abordar los cambios de un perro hacia los miembros de la familia? Los perros, al igual que los humanos, pasan por distintas etapas de desarrollo que pueden afectar su comportamiento y sus relaciones con los miembros de la familia. La adolescencia canina es una fase crucial donde pueden surgir cambios mentales y conductuales que impacten la dinámica familiar. En este artículo, exploraremos cómo abordar estos cambios y mantener una relación armoniosa entre tu perro adolescente y los demás miembros de la familia. Aprende, pues, a abordar los cambios de un perro hacia los miembros de la familia

Entendiendo la adolescencia canina

Antes de saber abordar los cambios de un perro hacia los miembros de la familia, es necesario entender la etapa adolescente de un perro en todos sus aspectos, pues, como se verá, es una etapa clave.

¿Qué es la adolescencia en los perros?

La adolescencia canina es una etapa de desarrollo que generalmente ocurre entre los 6 y 18 meses de edad. Durante este período, los perros experimentan cambios hormonales y mentales significativos que pueden afectar su comportamiento.

Señales de la adolescencia canina

Algunas señales comunes de la adolescencia en perros incluyen:

  • Incremento de energía y actividad
  • Mayor independencia y exploración
  • Cambios en la obediencia y respuesta a comandos
  • Comportamientos de desafío o rebeldía

Identificando cambios en la relación familiar

Del mismo modo, antes de saber cómo abordar los cambios de un perro hacia los miembros de la familia debes saber identificar esos cambios.

Observando el comportamiento del perro

Es fundamental observar cualquier cambio en el comportamiento de tu perro hacia los miembros de la familia. Esto puede incluir:

  • Aumento de la agresividad o la irritabilidad
  • Mayor apego a ciertos miembros de la familia
  • Evitación o miedo hacia otros

Evaluación del contexto familiar

Evalúa si ha habido cambios en el entorno familiar que puedan estar afectando a tu perro. Nuevas personas, cambios en la rutina diaria o estrés en el hogar pueden influir en el comportamiento de tu perro adolescente.

Cómo abordar los cambios de un perro hacia los miembros de la familia

Ahora sí, una vez entiendes la adolescencia canina y sabes identificar los cambios que ella conlleva, toca que aprendas cómo abordar los cambios de un perro hacia los miembros de la familia.

Fomentar la comunicación y el entendimiento

Una manera de abordar los cambios de un perro hacia los miembros de la familia es fomentar la comunicación y el entendimiento entre el perro y los miembros.

Comprensión y paciencia

Es crucial que todos los miembros de la familia comprendan que la adolescencia canina es una fase temporal. La paciencia y la comprensión son clave para manejar esta etapa.

Educación familiar

Educar a todos en la familia sobre el desarrollo canino y los cambios esperados puede ayudar a crear un ambiente más comprensivo y proactivo.

Consistencia en la disciplina y el entrenamiento

A la hora de entrenar a tu perro adolescente, no debes hacerlo de manera puntual sino que debes seguir una rutina constante.

Mantener las reglas y límites

Es importante que las reglas y los límites sean consistentes. Todos los miembros de la familia deben estar de acuerdo en cómo manejar ciertos comportamientos y asegurarse de que se apliquen de manera uniforme.

Refuerzo positivo

Utiliza el refuerzo positivo para fomentar el buen comportamiento. Premia a tu perro por comportarse bien y seguir las reglas establecidas.

Involucrar a la familia en el entrenamiento

Para abordar los cambios de un perro hacia los miembros de la familia tendrás que involucrar a los miembros de la familia, pues será mucho más fácil así.

Entrenamiento en grupo

Organiza sesiones de entrenamiento en las que participen varios miembros de la familia. Esto ayuda a fortalecer el vínculo entre el perro y todos los miembros del hogar.

Juegos y actividades compartidas

Involucra a tu perro en juegos y actividades que incluyan a todos los miembros de la familia. Esto no solo mejora la relación, sino que también ayuda a canalizar la energía de tu perro de manera positiva.

Manejo de la agresividad y la ansiedad

Identificación de triggers

Reconocer los desencadenantes

Identifica qué situaciones o comportamientos desencadenan agresividad o ansiedad en tu perro. Esto puede ser esencial para evitar o manejar mejor estos episodios.

Consultar con un profesional

Si la agresividad o la ansiedad se vuelven problemáticas, considera consultar a un veterinario o un conductista canino. Ellos pueden proporcionar estrategias y, si es necesario, tratamientos para manejar estos comportamientos.

Crear un entorno seguro

Espacios de refugio

Proporciona a tu perro un espacio seguro y tranquilo donde pueda retirarse cuando se sienta abrumado. Esto puede ser una cama cómoda en una habitación tranquila o una jaula abierta que use como refugio.

Establecimiento de rutinas

Las rutinas diarias consistentes pueden ayudar a reducir la ansiedad en los perros adolescentes. Establece horarios regulares para las comidas, el ejercicio y el tiempo de descanso.

Fortaleciendo el vínculo familiar

El vínculo familiar es un aspecto que debe tenerse en cuenta y se debe cuidar si se quiere abordar correctamente los cambios de un perro hacia los miembros de la familia. Para hacerlo, sigue estos consejos:

Tiempo de calidad

Interacción diaria

Asegúrate de que cada miembro de la familia pase tiempo de calidad con el perro. Esto puede incluir juegos, caminatas o simplemente tiempo de caricias y atención.

Actividades enriquecedoras

Incorpora actividades enriquecedoras que estimulen mentalmente a tu perro. Los juegos de rompecabezas, el entrenamiento de trucos y los juguetes interactivos son excelentes opciones.

Promover una relación positiva

Fomento de relaciones saludables

Fomenta interacciones positivas entre tu perro y los miembros de la familia. Premia las interacciones calmadas y amigables y redirige o maneja adecuadamente los comportamientos indeseados.

Celebración de logros

Celebra los pequeños logros en el comportamiento y la relación de tu perro con la familia. Esto refuerza positivamente los comportamientos deseados y fortalece el vínculo entre todos.

Cómo abordar los cambios de un perro hacia los miembros de la familia

La adolescencia canina puede ser una etapa desafiante, pero con paciencia, comprensión y estrategias adecuadas, es posible abordar los cambios en la relación de tu perro con los miembros de la familia de manera efectiva. La clave es mantener una comunicación abierta, ser consistente en el entrenamiento y fomentar un ambiente positivo y enriquecedor. Al hacerlo, no solo ayudarás a tu perro a pasar por esta etapa de desarrollo, sino que también fortalecerás el vínculo familiar, asegurando una convivencia armoniosa y feliz. Aprende, pues, cómo abordar los cambios de un perro hacia los miembros de la familia